La culpa NO es de la “teta”: Crisis de Desarrollo

Por Azucena Manzanares

 

Siempre que aparecen cambios de comportamiento en el bebé, en el sueñonúmero de tomas o cualquier otro, se suele llegar a la misma conclusión: ¡El bebé se queda con hambreEl pecho ya no le alimenta lo suficiente, así que hay que darle una ayudita! Las asesoras, en determinadas fases de la lactancia, estamos esperando escuchar esa precisa frase cuando acuden en nuestra ayuda. Y casi siempre acabamos oyéndola. No sé de dónde viene la (falsa) creencia de que quitar la teta soluciona cualquier problema que surja.

EL pecho lo es TODO para el bebé. Y cuando digo TODO, me refiero a que les nutre y alimenta, pero también les tranquiliza, relaja, reconforta y les hace sentir seguros al estar cerca de mamá. Los bebés vienen biológicamente programados para sobrevivir. Por eso, responden a ciertos patrones para conseguir ese fin: despertarse a menudo para comer, comprobar que mamá está ahí, que todo marcha bien y que no hay posibles amenazas cerca. En cuanto algo no funciona del todo nos lo comunican de la única forma que saben: llorando. Si un bebé llora, es que algo le pasa. Así que jamás debemos dejarle llorar. (Detallaremos en otro post las graves consecuencias de dejar a un bebé llorar).

No todos los motivos del llanto de los recién nacidos son siempre el hambre. Ya explicamos la semana pasada qué eran, cuándo ocurrían y qué hacer antes las crisis de lactancia (podéis leerlo aquí). Existen épocas en los que los bebés adquieren comportamientos que podríamos calificar de “crisis” y que no responden a cambios de sabor o producción de la leche propiamente dicho, sino que serían lo que denominaremos como “Crisis de Desarrollo”.

 

¿Qué son las crisis de Desarrollo?

 

Son periodos sensibles en los que se producen avances en el desarrollo del proceso evolutivo del bebé. Normalmente se deben a cambios en las fases del sueño y/o progresos neuropsicomotores y emocionales.

Normalmente suelen acontecerse las siguientes crisis de desarrollo:

 

Crisis de los 4 meses

 

La crisis de desarrollo de los 4 meses se conoce también como falsa crisis, ya que su causa no se haya en la lactancia en sí, sino que está motivada por un cambio en las fases de sueño del bebé.

 

 ¿Qué observamos?

  • Aumentan los despertares nocturnos.
  • Dejan de dormir varias horas seguidas y aumenta la demanda de pecho a aproximadamente cada dos horas.
  • Durante las tomas de la noche, se muestran más nerviosos, lo que hace pensar a la madre que se están quedando con hambre.

  

¿Qué está ocurriendo?

 

  • A los 4 meses los bebés incorporan fases de sueño que al nacer no tenían. Esto produce que aumenten sus despertares nocturnos, pasando más tiempo en un estadio de sueño ligero o semivigilia.
  • Las madres piensan que los despertares se deben a que tienen hambre y que demandan por ello más pecho, aunque en realidad el pecho sirve para ayudar al bebé a superar esos momentos angustiosos que experimentan.

 

 

Crisis de los 6meses

 

La crisis de desarrollo de los 6 meses no la sufren todos los bebés. Ya hemos dicho que cada binomio mamá-bebé es diferente y hay muchos que sufren solo alguna crisis y de forma atenuada, y otros pasan por todas y de manera muy acentuada. No existe una norma fija establecida.

¿Qué observamos?

 

  • Suele aparecer con la introducción de la alimentación complementaria.
  • Normalmente la mayoría de bebés sienten pocas ganas de mamar y si la madre le intenta dar el pecho, el bebé se niega, se enfada y puede llegar a morder.
  • Como puede que ya tengan dientes, pueden causar traumatismos en el pezón.
  • Algunos niños hacen todo lo contrario. Rechazan probar cualquier alimento y solo quieren mamar.

 

¿Qué está ocurriendo?

 

  • Algunos bebés sienten pasión por probar todo tipo de alimentos y por texturas nuevas. La alimentación complementaria les fascina y muchas mamás suelen malinterpretar que rechaza el pecho porque ya no le hace falta. Un niño de esta edad aún necesita un gran aporte de leche ya que es su alimento principal hasta al menos el primer año. Hay que tener paciencia y esperar a que recupere el interés por mamar de nuevo.

 

  • Otros niños pueden no estar preparados para introducir alimentos distintos a la leche materna. No pasa nada. No hay ningún problema. Cada bebé tiene un ritmo diferente de desarrollo. Todos acabarán comiendo tarde o temprano.
  • No forcéis a mamar o a comer al bebé. Hay que intentar favorecer el contacto físico para que el bebé vea el pecho o los alimentos como una opción, pero no como una obligación.

  

Crisis de los 8 meses

 

los 8 meses los bebés comienzan la etapa conocida como “angustia por separación”.

¿Qué observamos?

 

  • Se despiertan angustiados, llorando en plena noche.
  • Reclaman el pecho y se calman rápidamente cuando maman.
  • Quieren tener el pecho en la boca todo el rato para evitar que la madre desaparezca.

¿Qué está ocurriendo?

Los bebés empiezan a comprender que son un ser independiente de su madre, lo que les produce una desasosiego y una inquietud terrible y creen que van a desaparecer si la pierden de vista.

Crisis de los 24 meses

Alrededor de los 2 años la naturaleza nos prepara para la independencia. La autonomía es un camino largo que se va adquiriendo con el tiempo y que a estas edades comienza de una forma muy rudimentaria: la negación del otro.

¿Qué observamos?

 

  • Los niños requieren el pecho de forma continua y con la intensidad de un recién nacido.
  • Demandan el pecho de manera nerviosa.
  • Si la madre les niega el pecho en ese momento o intentan retrasar o aplazar la toma el bebé se enfada y no se lo toma bien.

¿Qué está ocurriendo?

 

  • A los 2 años los bebés experimentan una etapa de desarrollo centrada en el “no” y la auto-afirmación.
  • El comienzo de la independencia les causa mucha inseguridad y la mejor manera que tienen de sentirse mejor y  que todo va bien, es mamar y pedir el pecho continuamente.
  • Esta crisis de desarrollo suele durar unos meses, dependiendo del bebé.
  • Cuando adquiere más seguridad en sí mismo, la demanda se vuelve a normalizar y se reducen las tomas.

¿Qué hacer ante las crisis de desarrollo?

 

  • Lo único que necesita tu bebé es tu contacto y que le pongas al pecho para sentirse a salvo aunque no tenga hambre.
  • No esperes a que se ponga a llorar para cogerlo y calmarle, en cuanto notes que se despierta por la noche, cógelo y ponlo al pecho.
  • Ten paciencia y no desesperes, pronto se acostumbrará a las nuevas fases de sueño y volverá a dormir mejor.
  • No hagas caso de los que te aconsejan darle leche de fórmula o cereales antes de irse a la cama. Dejar la lactancia, iniciar la suplementación con leche artificial o la alimentación complementaria no resuelven el problema. Ya hemos dicho que no es una cuestión de hambre sino de desarrollo, que requiere de tiempo y maduración.
  • Y sobre todo, nos sirven las mismas fórmulas que para las crisis de lactanciaPaciencia de mamá, amor y pecho a demanda.

 

Mujeres, confiad en vuestra capacidad para amamantar y en la de vuestros bebés para lactarLa naturaleza ha previsto de forma rigurosa cada paso. La lactancia parece un mecanismo frágil y rígido, pero en realidad posee un hermoso equilibrio muy maleable y que se adapta a cada binomio mamá-bebé. No dejéis que nadie os haga dudar y disfrutadla. Si realmente pensáis que existe una dificultad, problema o duda, acudid a vuestra asesora. Ella es la única que os aconsejará y os indicará lo correcto para cada situación.

Cada momento es único e irrepetible. Disfrutad de vuestros bebés 😉

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